Sabiduría Hermética

Flores de Bach: terapia floral y armonización emocional

Por Abelardo · · 6 min de lectura

Flores de Bach: terapia floral y armonización emocional

El 24 de septiembre de 1886, la vida nos regaló un ser humano con una sensibilidad, un conocimiento y una entrega puestos al servicio de la humanidad: el Dr. Edward Bach.

Bach fue médico. Pero en consulta descubrió algo que los libros de anatomía no explicaban: dos personas con la misma enfermedad necesitaban cosas distintas para sanar. La diferencia no estaba en el cuerpo, sino en cómo vivía cada una sus emociones. Así que hizo algo inaudito para su época: dejó una carrera brillante en Londres y se fue a los campos de Gales y de los alrededores de su Inglaterra natal, donde dedicó sus días a escuchar lo que las flores tenían que decir.

El resultado de esa escucha paciente es un sistema que hoy sigue acompañando a millones de personas: 38 esencias florales, minúsculas en presencia y mayúsculas en acción.

«La verdadera salud es felicidad, una felicidad muy fácil de seguir porque es la felicidad de las cosas pequeñas; hacer las cosas que realmente nos gusta hacer, estar con las personas que realmente nos agradan.» — Edward Bach

¿Qué son las Flores de Bach?

Son un conjunto de 38 esencias florales, cada una de las cuales trabaja todo el campo de acción del arquetipo en cuestión. Transmiten patrones de información que se plantean la vida como una escuela: cada conflicto que atravesamos nos da la oportunidad de desarrollar virtudes para superarlo.

Su foco está en equilibrar nuestras emociones, ayudarnos a reconocer y desarrollar nuestra individualidad y, en última instancia, recordarnos quiénes somos y desde dónde debemos expresarla sin miedos ni condicionamientos. Su efecto es suave y potente, profundo y transformador: aunque actúan sobre lo emocional, el cuerpo y la mente se ven tremendamente beneficiados por la conexión que habita entre ellos.

Los 7 grupos de Bach: un mapa de lo que sentimos

Para orientar la elección, el doctor Bach clasificó sus 38 flores en 7 grandes grupos que sirven de guía, aunque el campo de acción de cada flor es, indiscutiblemente, mucho más amplio:

  • Miedo.
  • Incertidumbre.
  • Falta de interés por el presente.
  • Soledad.
  • Hipersensibilidad al entorno.
  • Desánimo y desesperanza.
  • Sensibilidad hacia los demás.

Si reconoces tu estado emocional en esta lista, ya tienes el primer hilo del que tirar para encontrar tu esencia. Quien quiera profundizar en otros lenguajes simbólicos del autoconocimiento puede explorar también nuestra guía de magia ceremonial o el camino de las llamas gemelas hacia el amor incondicional.

¿Cómo se toman?

El uso es muy sencillo: se mezclan un máximo de 7-8 flores (según la necesidad de cada persona) en frascos de vidrio de 30 ml. Normalmente se toman 4 veces al día, de forma oral y espaciadas unas 4 horas. También pueden aplicarse en tópico cuando es necesario: lesiones, inflamaciones, picaduras o problemas de piel.

Cuándo se notan, y durante cuánto tiempo

Una de las grandes ventajas de esta técnica es su rapidez de acción: los efectos suelen notarse en las primeras horas o días. Cada frasco dura aproximadamente 2-3 semanas, dependiendo del número de tomas; a partir de ahí, cada persona decide, según su situación emocional, si continúa o deja de tomarlas.

¿Funcionan siempre? La respuesta honesta

No existen técnicas 100% efectivas en todos los casos, y sería deshonesto afirmarlo. La eficacia depende no solo de la terapia, sino del practicioner y su capacidad para elegir las flores necesarias, y del propio proceso de cada persona.

Aquí llega la parte que nadie cuenta: las flores implican una toma de conciencia y una responsabilidad. A veces obtenemos beneficios secundarios de las enfermedades o problemas que, inconscientemente, no queremos perder: que nos cuiden, que estén pendientes de nosotros. Por eso a veces la gente no tiene continuidad y no consigue ver los efectos, sobre todo cuando no eres constante porque no estás comprometido con tu proceso, o quizás te interese seguir mal para poder autocompadecerte, para no reconocer tus sombras o para no tomar una decisión difícil que implica hacerte cargo de tu vida.

Las flores abren la puerta; cruzarla es cosa de cada uno.

¿Es solo efecto placebo?

Las flores actúan independientemente de si se cree en ellas o no: son altamente eficaces con animales y plantas, donde no existe efecto placebo. Son inteligencia divina vibrando a una determinada frecuencia — la misma inteligencia que te ha creado a ti o que da fuerza a un roble. Cuando las ingieres, elevas tu vibración, del mismo modo que la compañía de un buen amigo puede subirnos el optimismo o la alegría los días que lo necesitamos.

Preguntas frecuentes

¿Qué son las Flores de Bach?

Es una técnica creada por el Dr. Edward Bach: un conjunto de 38 esencias florales que transmiten patrones de información. Se plantea la vida como una escuela, donde cada conflicto nos da la oportunidad de desarrollar virtudes para superarlo.

¿Para qué sirven?

Se centran en devolver el equilibrio emocional perdido, previo o posterior a la aparición de cualquier problema o conflicto del día a día. Nos ayudan a reconocer nuestra individualidad y nos dan el valor y el conocimiento para vivir desde ella.

¿Tienen efectos secundarios?

Una de sus grandes ventajas es su inocuidad: por ello pueden tomarlas niños, mascotas y plantas.

¿Cómo se usan exactamente?

Se mezclan hasta 7-8 flores en frascos de vidrio de 30 ml y se toman 4 veces al día, espaciadas unas 4 horas, de forma oral. También pueden aplicarse en tópico (lesiones, inflamaciones, picaduras, problemas de piel).

¿Cuándo se notan sus efectos?

Suelen notarse en las primeras horas o días de toma.

¿Cuánto tiempo tengo que tomarlas?

Cada frasco dura unas 2-3 semanas según el número de tomas. A partir de ahí, depende de cada persona y situación emocional: eres tú quien decide en cada momento si continuar o dejarlas.

¿Siempre funcionan?

Ninguna técnica es 100% efectiva en todos los casos: la eficacia depende de la terapia, del practicioner y del compromiso de cada persona con su proceso. Las flores requieren constancia y una toma de conciencia; sin ellas, es difícil ver sus efectos.

¿En qué basan su eficacia?

Actúan con independencia de que se crea en ellas —son eficaces también en animales y plantas— entendidas como inteligencia divina vibrando a una determinada frecuencia que elevamos al ingerirlas, de forma similar a cómo la compañía de un buen amigo nos sube el ánimo.

Sobre el autor

Este artículo lo firma Abelardo, terapeuta natural. Si quieres saber más o iniciar tu propio proceso con las flores, puedes encontrarle en:

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